El «quiet luxury» llegó a la moda hace dos años. Ahora ha conquistado el diseño de interiores y está generando listas de espera en tiendas de decoración en toda Europa.
La estética: tonos neutros, materiales nobles, sin logotipos, sin excesos. El mensaje que transmite: tengo dinero suficiente para no necesitar demostrarlo. Y resulta que millones de personas quieren exactamente eso.