Balatro llegó sin hacer ruido y se convirtió en el juego más inesperado del año. Un solitario con mecánicas roguelite construido por una sola persona que venció a los mayores estudios del sector en los premios más prestigiosos.
Dos años después de su lanzamiento, sigue siendo el juego al que más horas le dedican los streamers de Twitch porque cada partida es completamente diferente.