Los shots de jengibre y cúrcuma llevan años en la rutina de bienestar de los países nórdicos. La ciencia ahora confirma lo que la medicina tradicional ya sabía: este combinado reduce marcadores inflamatorios y refuerza el sistema inmune.
La piperina de la pimienta negra aumenta la absorción de curcumina hasta en un 2.000%. Por eso el truco es añadir siempre una pizca de pimienta negra.