La verdadera carbonara no lleva nata. Este dato ha generado miles de debates en redes sociales — y la versión italiana auténtica es mucho más rica y sencilla de lo que imaginas.
Con solo 5 ingredientes consigues una salsa aterciopelada que se adhiere perfectamente a la pasta. El truco está en la temperatura: si el huevo cuaja, la receta fracasa.


